Desaladoras
Una alternativa, discutida, a los
trasvases
La
desalación de aguas procedentes del
mar ha creado grandes expectativas
en la cuenca mediterránea, pero
también se ha constituido en fuente
de polémica. Esta tecnología se
propone como un medio alternativo a
los discutidos trasvases para
conseguir recursos hídricos de
calidad en una zona históricamente
afectada por la escasez de agua.
La
reciente derogación del Plan
Hidrológico Nacional, basado en el
trasvase de aguas del Ebro, ha
situado a la desalación en el primer
plano informativo. Sus defensores
aseguran que el consumo energético
de estas plantas sería muy inferior
al coste la construcción de la
infraestructura necesaria para el
trasvase, y recuerdan que la
ocupación del terreno y el
desplazamiento de tierras serían
también menores.
¿Cómo se desala el agua de mar?
La corriente de agua del mar, después de pasar por
la planta desalinizadora, se convierte en un caudal de agua dulce apta para el
abastecimiento urbano y el regadío. El problema es que durante este proceso se
genera la salmuera, residuo del que hay que deshacerse, aunque también se podría
reutilizar para generar un ecosistema salobre e incluso para obtener energía que
realimente la fábrica desaladora.
Hay dos procesos básicos para extraer la sal del agua: por destilación
(evaporación) y por ósmosis inversa (se fuerza al agua de mar a pasar, bajo una
alta presión, a través de una membrana semipermeable que filtra las sales y las
impurezas). En las plantas que funcionan por destilación el vertido (la
salmuera, fundamentalmente) representa de 8 a 10 veces el volumen de agua
depurado, mientras que en las plantas de ósmosis inversa este volumen del
residuo es menor, de 2,5 a 3 veces el volumen depurado, si bien su contenido en
sales es mucho mayor.
Desaladoras y consumo energético
Los investigadores llevan años intentando
minimizar el problema del alto consumo de energía de las desaladoras. De hecho,
existe ya una tecnología para crear energía basándose en la propia salmuera: un
dispositivo llamado PE (Intercambiador de Presión, Pressure Exchanger en inglés)
transfiere energía directamente de la salmuera al flujo de alimentación sin los
problemas de rendimiento de los ejes giratorios de alta velocidad de las
fábricas actuales. Si se siguiera este sistema, la reducción de los costes
energéticos y económicos podría suponer que por primera vez sería posible
producir agua potable a partir de agua de mar con un coste inferior por metro
cúbico que el obtenido por otras vías (pantanos, canales, trasvases). Porque ese
es otro de los aspectos claves, todavía no resuelto, de la polémica: ¿cuál es el
precio final de un metro cúbico de agua desalada industrialmente y cuál el del
proveniente del trasvase del Ebro?
Ventajas de la desalinización
Consejos de los expertos
Los investigadores del Centre d´Estudis Avancats
de Blanes – CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) informan de
una serie de medidas que habría que tener en cuenta:
-
La localización de las desaladoras debería ser en zonas donde el impacto
sobre las comunidades bentónicas sea mínimo (verter preferentemente los
residuos en fondos sin vegetación). Es importante evitar bahías cerradas y
sistemas de gran valor ecológico, como las praderas de angiospermas marinas.
-
Los vertidos de salmueras habrá que situarlas en zonas de hidrodinamismo
medio o elevado, que facilite la dispersión de la sal vertida al mar.
-
Deben evitarse cambios que puedan afectar los procesos de sedimentación.
-
Intentar que el agua de origen sea de buena calidad para minimizar el
tratamiento químico posterior. -Necesidad de investigar los distintos
aspectos de impacto de salmueras en el litoral. Son necesarios estudios del
impacto de cada elemento del vertido por separado y también de sus posibles
interacciones.
-
Habría que establecer cuáles son los límites de tolerancia de las
distintas comunidades bentónicas mediterráneas que pueden verse afectadas
por los vertidos.
Energías renovables
Hay diversos factores que hacen de la desalación
de agua del mar una aplicación atractiva para las energías renovables. Por un
lado, muchas zonas con escasez de agua desalada poseen un buen potencial de
alguna de dichas energías, especialmente la eólica y la solar. Un factor
positivo es la simultaneidad estacional entre la época de mayor demanda de agua
potable y la disponibilidad de dichas energías. En numerosas localidades
costeras y centros turísticos, la demanda de agua potable crece en verano,
motivado por el gran aumento que experimenta la población debido al turismo. Y
es precisamente en verano cuando la disponibilidad de la radiación solar es
máxima. Todos estos factores han motivado que varias instituciones y organismos
oficiales hayan desarrollado, o estén desarrollando, proyectos destinados a
mejorar y hacer más competitivos los sistemas de desalación de agua de mar que
funcionan con energías renovables.